
José Ángel Solorio Martínez
Al parecer es mucha la insistencia, de los vientos del noreste, para la reelección de Beto Granados en la alcaldía de Matamoros, Tamaulipas. Sólo tiene un obstáculo que le impide a sus padrinos concretar su sueño: el veto de EUA a candidatos fronterizos -fundamentalmente- vinculados, aliados, amigos o socios de los poderes fácticos.
Y Granados con mucho supera las sospechas.
Fue de las primeras víctimas de los gringos: lo despojaron de sus documentos para hacer turismo en EUA, al tiempo que lo mantuvieron encerrado varias horas en un intenso interrogatorio por parte del personal de migración de ese país.
Lo mismo que muchos colegas suyos los cuales cojean del mismo pie: se ha hecho el omiso y dice ser muy nacionalista por lo que decidió enraizarse en México con sus bienes y familia.
En Río Bravo, el alcalde Miguel Angel Almaraz Maldonado, fehaciente huachicolero en los días gloriosos del PRD de los Chuchos, hizo una desproporcionada fortuna con el robo de combustible a PEMEX para cruzarlo y venderlo a los industriales norteamericanos.
Precursor de ese delito en la frontera tamaulipeca, estuvo varios años en chirona. Hasta que su padrino Chucho Ortega intercedió ante el presidente Felipe Calderón y lo liberó de las sucias mazmorras de los penales de alta seguridad.
Es decir: Almaraz está documentalmente probado, que saqueó a PEMEX como lo hacen, e hicieron, algunos morenistas; lo que salva al alcalde riobravense es que no milita en MORENA. De ser así, ya estuviera fuera de la reelección. No porque no puede constitucionalmente, sino debido a sus antecedentes que lo vincularon al bajo mundo del crimen de la frontera.
Su blindaje para ser candidato y para ser una blanca paloma, hoy, es que milita en el PAN. Y ahí sí: los gringos, ahorita están a partir un piñón con los conservadores azules que hasta les quieren entregar el país, para que se adueñen de los bienes nacionales.
En ese tenor está José Ramón Gómez Leal y familia. Actualmente él y sus promovidas para la alcaldía –la diputada Claudia Hernández– poseen el visto bueno de la justicia norteamericana por el cabildeo que hace su cuñado Francisco García Cabeza de Vaca.
Es la exquisita parte empanizada de MORENA.
El problema es MORENA, Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum y sus aliados.
En esos casos, los norteamericanos si se aplican.
Con el PAN no; es entreguista, apátrida y obsequioso.
Con MORENA, sí: es nacionalista, patriota y soberano.
Por eso no es de extrañar, que el ex diputado federal Alejandro Llanas, señalado por la justicia norteamericana de traficante de huachicol, en cualquier momento aparezca de candidato a cualquier cargo de elección popular.
Lo que para MORENA es vital –encontrar candidatos ajenos al oscuro submundo–, a los del PAN les vale madre.



