
FUE UNA DENUNCIA DOLOSA
Por Óscar Jiménez
De pronto las pasiones se desatan en el ambiente político y algunas acciones causan daño moral o se trata de desprestigiar dolosamente.
Hay un caso que sucedió en el municipio de Altamira en donde una acción, más bien política, fue presentada como legal.
Al final todo cayó por su propio peso, pero la intención fue hacer daño político o moral y pues no se vale, cuando se está trabajando institucionalmente bien.
Le explico. Hace días nos amanecimos con la triste noticia de que en la clínica del DIF Altamira había muerto una persona que llegó enfermo de las vías respiratorias.
Y es que resulta que la noche del 26 de enero de este año, llegó a las instalaciones de la clínica del DIF Altamira una camioneta que llevaba al señor Emilio Demis Chavarría presentando un agudo cuadro respiratorio ya que tenía dificultad para respirar.
Fue atendido de inmediato, conduciéndole a un área especial de la clínica altamirense municipal y se le instaló en una silla de ruedas para tomarle sus signos vitales.
Fue tan bien atendido que incluso 5 miembros del personal de la clínica municipal lo atendieron. Trataron de reanimarlo, pero por desgracia la persona falleció.
Ante esto, al día siguiente trascendió que los familiares del occiso habían presentado una denuncia en contra de la Clínica del DIF Altamira y ese dicho se le adjudicó a Miguel Ángel Rosales Saucedo, conocido también como “El Mursi”.
Hay que reconocer que la autoridad de justicia en Tamaulipas (fiscalía general de justicia del Estado) intervino para investigar los hechos retrasándose la entrega del cuerpo del señor Demis Chavarría a sus familiares.
Hay que decir que los familiares del fallecido, cuando vieron que se atrasaba la entrega del cuerpo preguntaron por qué sucedía tal cosa, diciéndoles que era por la investigación legal que se realizaba por su denuncia.
Ellos, los familiares del muerto se sorprendieron y declararon a la autoridad que jamás habían interpuesto una denuncia o cualquier acción legal en contra del DIF Altamira y/o sus funcionarios.
Al saber esto, la secretaría del ayuntamiento del municipio de Altamira empezó a investigar y se llegó a la conclusión de que solamente había una denuncia por parte de Miguel Ángel Rosales la misma que fue catalogada como dolosa por tratar de desprestigiar al DIF Altamira que únicamente trata de ayudar a la gente en este pandemia dolorosa del Covid -19.
Hay que decir que presuntamente hubo tintes políticos en la acción de El Mursi ya que se sabe que es gente apegada a al exalcalde priísta Juvenal Hernández, también esposo de la exalcaldesa panista Alma Laura Amparán.
Subrayo que después de la investigación de la fiscalía general de justicia del Estado, a donde tuvieron que acudir a declarar el personal médico del DIF Altamira, familiares del occiso y hasta Miguel Ángel Rosales.
El señor Miguel Ángel Rosales “El Mursi” tuvo que desistirse de su denuncia interpuesta, con lo que se puede afirmar que todo se trató de una argucia política para desprestigiar a una institución tan bondadosa como el DIF altamirense. Unca fue apoyado en su denuncia por los familiares del occiso porque sí fue atendido el fallecido muy bien, pero desgraciadamente murió.
Ahora bien, se puede inferir que esa denuncia a la que se puede calificar de dolosa, pudo haber sido alentada por un grupo político local rival del gobierno morenista que están extrañando el poder o bien que el que montó la denuncia lo hizo por sentirse desplazado o porque “no le haya tocado nada” y que por eso que pudiera estar molesto y lo motivó a poner una denuncia sin tener la razón, pero hay que decir que el camino del DIF Altamira bajo la dirección de la señora Rossy Luque de Martínez va por el sendero de primero la ciudadanía, primero los que menos tienen con una fuerte mística de vocación de servicio.
Sí, porque esta institución (DIF Altamira) tiene una política institucional moralmente muy fuerte y es asistencialista con sentido social, especialmente con los pobres.
EL CISEN DEL FRANCO
…Armando Martínez Manríquez, alcalde morenista de Altamira, reportó que “es un gusto saludar a los abuelitos de Villa Cuauhtémoc. Estuvimos escuchando y beneficiando a 450 adultos mayores con apoyos alimenticios del programa Adulto Activo del DIF Municipal Altamira que encabeza mi esposa Rossy Luque de Martínez”.
osjinuf@gmail.com



