
Al menos cuatro personas participaron en el ataque en contra de Ximena Guzmán y José Muñoz, secretaria particular y coordinador de asesores de Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
De acuerdo con las indagatorias de la Fiscalía de la capital, los agresores escaparon a bordo de un vehículo hacia el Estado de México, luego de deshacerse de una motocicleta y otro auto que usaron para alejarse de la escena del crimen.
Entre todas las voces sobre el caso, destacó el llamado de la iglesia católica mexicana a la delincuencia organizada para que deje de matar a ciudadanos.
También la voz del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien insistió en que “hay partes de México gobernadas por los cárteles” y que “la violencia política ahí es real”.
Analistas en seguridad señalan que el ataque directo en contra de dos colaboradores cercanos a la jefa de Gobierno marcará un parteaguas en la protección a funcionarios públicos y puede tener repercusiones políticas de alto alcance.



