ColumnasPolíticaPortada

SINGULAR

CRIADERO DE MENSOS.

 

Por: Luis Enrique Arreola Vidal.

La SEP ya no educa.

Administra ignorancia a gran escala.

Y lo hace con descaro.

La tragedia educativa de México ya no se esconde. Se presume como victoria de la “Nueva Escuela Mexicana”.

1. Todos pasan… aunque no sepan ni leer ni sumar.

Esto es lo más grave, lo imperdonable.

La Secretaría de Educación Pública, con el aplauso servil de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, decretó que en México los niños ya no necesitan aprender para avanzar.

No importa si al terminar primaria no leen fluidamente un párrafo.

No importa si no suman, no restan, no multiplican ni entienden qué carajos es una división.

No importa si copian, si no entienden o si simplemente no saben.

Todos pasan. Todos “triunfan”. Todos son “aprobados”.

La SCJN, en su fallo reciente, bendijo el Acuerdo que elimina la reprobación automática. Según ellos, es “interés superior del niño”.

Interés superior de la 4T, querrán decir.

Porque lo que están criando es una generación de analfabetos funcionales: adolescentes que llegarán a secundaria sin poder leer un contrato, calcular un cambio en la tienda o entender un instructivo básico.

Niños emocionalmente “felices” e intelectualmente mutilados.

¿El resultado? Un criadero industrial de mensos.

Un país donde nadie reprueba… es un país donde nadie aprende.

Y un país donde nadie aprende es un país eternamente sometido.

1. Tres meses de vacaciones por el Mundial.

Y como si el desastre anterior no fuera suficiente, ahora rematan con la burla suprema.

La SEP decidió regalarle casi tres meses de vacaciones al país para que todos puedan ver el Mundial de Fútbol 2026.

Clases terminan el 5 de junio. Fin. A la calle.

Mientras millones de padres se parten el lomo trabajando para sobrevivir, el gobierno convierte las escuelas en guarderías temporales y luego las cierra para que los chamacos se dediquen al noble arte de ver fut y comer frituras.

¿Quién cuida a los niños?

¿Quién paga campamentos, guarderías, cursos o simplemente la comida extra en casa?

Las familias, como siempre.

Los mismos que pagamos impuestos para que la 4T destruya el futuro de nuestros hijos.

Primero eliminaron la exigencia.
Ahora eliminan las clases.

¿Y todo para qué?

Para que Sheinbaum y sus corifeos se saquen la foto con el Mundial, mientras el rezago educativo se vuelve abismo.

México ya estaba en el sótano de PISA: dos de cada tres jóvenes de 15 años no alcanzan el nivel básico en matemáticas.

Con esto, nos vamos directo al subsuelo.

Esto no es una reforma educativa.

Es sabotaje sistemático.

La Nueva Escuela Mexicana no fracasó.

Tuvo éxito en su verdadero objetivo: igualar hacia abajo, destruir el mérito, fabricar dependencia y asegurar votantes que no cuestionen porque literalmente no saben leer ni pensar.

Dentro de unos años, cuando veamos el desastre económico y social que viene, no habrá que preguntar “¿qué pasó?”.

Ya lo estamos viendo:
Un criadero de mensos.

Financiado con nuestro dinero.

Celebrado como progreso.

Y lo más cínico: lo hacen en nombre de los pobres.

A los hijos de los pobres les están robando el único ascensor que tenían: una educación exigente.

Que les quede claro:
No es descuido.

No es error.

Es política de Estado.

Y es una vergüenza nacional.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba