
Sí MORENA y su Comisión de Elecciones no actúa de inmediato para detener a los integrantes del Grupo Carmona que participan en la política estatal, es posible que en la próxima elección se les cuelen y lleguen a ciertas posiciones que los fortalecerán para seguir haciendo negocios al margen de la ley.
Todo indica que las aspiraciones de los carmonistas no han sido detenidas por la dirigencia nacional de MORENA, a lo mejor saben que tienen los suficientes recursos como para comprar alguna candidatura por otro partido, porque eso del dinero es lo que más les sobra, aunque les falten ideas y un poco de moral política.
El caso es que ya se mencionan como los posibles candidatos al gobierno estatal, a las diputaciones federales y en algunas presidencias municipales, por ejemplo, el alcalde de Victoria, Lalo Gattas, aún usa la camioneta Tahoe que le regaló Sergio Carmona y esto es algo inconcebible.
El caso de Lalo Gattas es increíble: se enfrentó al gobernador Américo Villarreal Anaya, pero desde la Ciudad de México le ayudaron y salió ganando. No le hicieron nada. Eso lo fortaleció de tal manera que hace con el presupuesto municipal lo que le da la gana, por eso se quiere blindar con el fuero federal antes de que le cambie la suerte.
Pero bueno, si en MORENA nacional no actúa para detener las aspiraciones de los carmonistas, pudiéramos pensar que su espíritu sigue presente, que aún los sigue apoyando desde la dimensión desconocida donde se encuentra y que van por el gobierno estatal como lo tenía previsto, porque realmente se mueven cómo si nunca hubiera pasado nada. ¿Verdad?
De salida. El súper policía, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública de la presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que no quiere aparecer en la boleta del 2030, porque sería una irresponsabilidad y falta de respeto al gabinete de seguridad federal andarse promoviendo para ser candidato a la presidencia de la República.
Sin embargo, reconoció que el éxito que se ha tenido en seguridad pública en el país, pero este logro no es de él aunque la gente, los medios y comentaristas se lo endosen, y aclaró, que los triunfos que se tienen son del gabinete de seguridad de donde salen las estrategias a seguir.
No hay duda que García Harfuch “se hace de la boca chiquita”, muchos militantes de MORENA saben que tiene una campaña permanente rumbo a la candidatura del 2030 y tiene millones de seguidoras que reconocen sus virtudes: es guapo, formal, respetuoso y es policía lo que quiere decir que, bueno o malo, siempre trae dinero.
Lo que sucede es que en la lucha contra la delincuencia organizada que lleva más 15 años, los bonos de los policías han subido mucho entre las mujeres, a muchos los ven como si realmente fuera héroes cuando otro tanto en realidad son parte de la misma delincuencia y es por eso que siempre tienen suficientes recursos y se mueven como sus enemigos. ¿Verdad?
El caso es que en MORENA saben que García Harfuch en este momento les garantiza el triunfo electoral e incluso si Estados Unidos lo acusa de alguna transa con la delincuencia organizada, por supuesto que su popularidad subiría en todo el país y su posicionamiento sería muy difícil de detener.
Por lo pronto, ya veremos cómo Omar García Harfuch se comporta en secretaria de seguridad pública, una posición que es como estar en la casa del jabonero, porque ahí… el que no cae… resbala ante los cañonazos de billetes que le deben de hacer las organizaciones criminales y de manera permanente.



