
Oscar Pineda
Cuando creíamos que la guerra de Felipe Calderón contra la delincuencia
organizada había sido la etapa más oscura de la historia reciente de nuestro país,
una nueva espiral de violencia, de la que Tamaulipas no es ajena, nos enseña que
se puede estar peor.
Hablar de una estrategia fallida es decir lo menos en un país que está cubierto de
sangre, injusticia y desolación, ante la indolencia de las autoridades que se
empeñan en querer tapar el sol con un dedo al afirmar que los problemas de
inseguridad van a la baja.
El caso de los cinco jóvenes desaparecidos y probablemente asesinados en
Jalisco es un ejemplo de lo que se vive a diario en la mayoría de los estados de la
República.
Tristemente, la respuesta del gobierno a éste y otros casos que están ocurriendo
en el país, es un mal chiste contado desde el púlpito de Palacio Nacional.
Quienes vivimos en estados fronterizos sabemos lo que es el temor de permitir a
los hijos salir por las tardes o por las noches a nuestros hijos, viajar en carretera
sólo hasta que la luz del sol lo permita y no mostrar el progreso, fruto del trabajo
honesto, para evitar convertirse en víctima.
Sin embargo, la otra realidad es que como sociedad hemos perdido la capacidad
de asombro y dejamos que hechos atroces como el de Jalisco, o como los
ocurridos diariamente en nuestro estado se disuelvan en nuestra corta memoria.
Estamos viviendo una época en la que los valores se han perdido al grado de no
expresar empatía con las víctimas.
Regresando con el gobierno, existe una total indolencia, incapacidad para resolver
el problema y una estrategia para repartir culpas que da vergüenza.
TAMAOLIPA
Un día antes de su visita a Tamaulipas Xochitl Galvez, aspirante del PAN a la
candidatura del Frente Amplio por México, recibió una llamada con lada
internacional para pedirle que cambiara la sede de su visita al estado; que en lugar
de Tampico fuera a Reynosa.
La respuesta no es necesario comentarla, la aspirante panista comió jaiba a la
Frank y se reunió con la sociedad civil porteña quienes se comprometieron a
apoyarla.
EL PERSONAJE
En el municipio de Altamira el fuego amigo contra el alcalde es mucho más fuerte
que el fuego enemigo; y es que, al parecer en la cúpula de Morena Tamaulipas no
caben los planes de reelección de Armando Martínez.
El proyecto más AVANZADO, aseguran los que saben, es Marcelo, el coordinador
de los programas sociales del estado en la zona sur de la entidad, personaje al
que incluso ya le acercaron, insisto desde la cúpula, a los ex presidentes, quienes
manejan la estructura electoral en la ciudad industrial.
Si a eso le sumamos que con sus aires de cómico Armando Martínez Manríquez
se pone de pecho para que lo ridiculicen un día sí y el otro también, no sería
extraño que el próximo año éste tuviera que entregar las llaves de la alcaldía.
POSDATA
Muy al viejo estilo el dirigente de la Sección 30 de Maestros, Arnulfo Rodríguez
festejó su cumpleaños con bombo y platillo; funcionarios y políticos (mayormente
morenos), incluyendo a la Secretaria de Educación, Lucía Aimé Castillo, desfilaron
para saludarlo y presentarle sus respetos. El festejo estuvo en grande, la pregunta
es ¿Quién pompó?



