
El gobierno de la Ciudad de México presentó un plan de 14 puntos para reducir los efectos de la gentrificación y el encarecimiento de las rentas, la vivienda habitacional y el suelo destinado a construcción.
El objetivo es evitar el desplazamiento de habitantes y, con ello, la pérdida de la identidad “chilanga” y de los pueblos y barrios originarios. Expertos ven aciertos en la estrategia… Sin embargo, advierten que hay falta de claridad para su implementación.
El llamado “Bando 1: Por una ciudad habitable, asequible, con identidad y arraigo local” contempla acciones como el desarrollo de vivienda social en renta, con la que el gobierno capitalino busca participar como actor en el mercado inmobiliario. El plan también propone establecer topes al aumento de rentas y ejercer mayor regulación sobre las plataformas de hospedaje.
Analistas consultados por Expansión Política reconocen avances en medidas como la defensoría de inquilinos, la creación de un índice de precios y los programas de apoyo a comercios locales. No obstante, coinciden en que la estrategia carece de sustento técnico y un enfoque integral.



