
Entre marzo de 2020 y diciembre de 2023, en México murieron 833,000 personas de manera directa e indirecta por la pandemia de covid-19. De esa cifra, 224,000 se atribuyen a fallas en la gestión de la emergencia sanitaria, por lo que se considera que éstas pudieron evitarse.
La Ciudad de México registró 67% de aumento en el exceso de mortalidad en estos años, más que otros estados del sur del país.
Los datos provienen del primer informe de la Comisión Independiente de Investigación sobre la Pandemia de Covid-19 en México, conformada por 17 personas expertas en salud, economía, educación y otros campos.
Aunque el Gobierno federal reporta 334,000 decesos confirmados de marzo de 2020 a mayo de 2023, la cifra es subestimada. Las muertes oficiales corresponden a las personas que fallecieron y sí contaron con una prueba diagnóstica de covid; sin embargo, existen 510,000 muertes confirmadas por medio de dictámenes médicos.
Para hacer el cálculo de los decesos, la Comisión Independiente revisó los certificados de defunción avalados por una comisión interinstitucional oficial, en la que participan la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).



