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Las resurrecciones del PAN y el PRI…

 

José Ángel Solorio Martínez

 

Dos rostros nuevos en el escenario político tamaulipeco, irrumpieron hace un mes en los comicios que cerrarán el seis de junio. Uno, de Reynosa, Tamaulipas: el Makyito Peña Ortiz quien aspira a la alcaldía al amparo de MORENA y Alfredo Cantú Cuéllar, quien disputa la presidencia municipal de Rio Bravo, a la sombra del PRI.
Se esperaba mucho del reynosense: su mami le compraría la candidatura en varias decenas de millones de pesos –detractores del niño moreno, aseguran esa maniobra– anunciando con piñatas y fiestecitas que su hijazo arrasaría en la contienda electoral, pero se ha avinagrado por diversas acusaciones de carácter penal que lo tienen a un pie de ir a chirona presuntamente por comprar un rancho en 5 millones de pesos que se presume son de origen ilícito porque no ha trabajado un solo día en su palaciega vida.
Es decir: empezó su campaña con los mejores augurios.
Cuéllar Cantú, al contrario: inició su campaña con pocas expectativas en su comunidad. Un partido a la baja –el PRI– un MORENA y un PAN muy macizos, resultaron retos formidables para el joven agricultor.
Conforme fueron desplegándose las campañas, se revirtieron los roles: Makyito cayó en un bache producto de sus desaciertos, al tiempo que fue alcanzado por las trapacerías de su mami a quien se le hizo fácil comprar a su nombre un rancho cuyo costo fue de 250 mil dólares; por su parte el priista, Alfredo, aprovechando la parálisis del candidato panista –Almaraz no haya qué hacer con la candidatura; al parecer, ya renunció a su Coordinador de Campaña, Pánfilo Tamez, a la vez que ha acumulado mucho repudio entre las cúpulas de la sociedad por su historia delictiva– ya se trepó al segundo lugar de la justa político-electoral.
El morenista de último minuto, va a la baja en Reynosa.
(Y se presume que puede caer aún más: hizo caso omiso a un citatorio judicial, lo que lo pone en una incómoda situación, porque el Juez solicitaría a la fuerza pública que lo lleve a comparecer en los próximos días para que explique de dónde sacó los cinco millones de pesitos).
A contrapelo el candidato priista riobravense, Cuéllar Cantú, se mantiene a la alta beneficiándose con el desgarriate que trae Almaraz en su campaña. (Otro dato del panista: renunciaron casi medio centenar de brigadistas azules, porque no cumplió con los salarios prometidos).
Casos interesantes: en Reynosa, MORENA va en disminución porque su candidato –el Papayo– está a unos milímetros de ser puesto en el limbo de los criminales y en Río Bravo, el candidato panista –Almaraz– se está desplomando por su probada militancia delictiva.
Inesperado: el PAN reynosense –y el Chuma Moreno–, y el PRI de Río Bravo –con Alfredo Cuéllar–, están viviendo sus aplazados como esperados, domingos de resurrección.

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