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Mauricio Treviño

Oscar Diaz

Cuando regresaba de Ciudad Victoria, tras cumplir con una encomienda oficial, falleció en un accidente carretero el funcionario municipal de Reynosa, Mauricio Treviño.

Mauricio Treviño fue un garbanzo de a libra, y lo digo hoy con un nudo en la garganta, como antes lo dije (escribi) cuando gozaba de cabal salud y la vida le sonreía.

Funcionario brillante que a pesar de su juventud ya contaba con experiencia en las grandes ligas de la política nacional y la administración pública. De sus andanzas laborales y políticas, me platicó una tarde en la que me mostró la galería fotográfica de su teléfono celular, repleta de imágenes en las que posaba junto con los personajes más importantes de la vida pública en los últimos años.

Amable, culto, divertido, simpático, educado y con mucho talento para la comunicación, lo mismo para conversar, exponer o para la arenga con grandes auditorios, así era Mauricio Treviño.

Con Mauricio perdemos a un excelente funcionario municipal, un hombre de bien, un servidor público preparado y comprometido, una gran persona.

Le sobrevive su esposa, dos hijitos que fueron todo su querer, familia y muchos amigos.

Expreso mis condolencias a sus deudos.

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