La Generación Z volvió a salir a las calles de la Ciudad de México este domingo, en una tercera movilización que partió del Ángel de la Independencia. Sin embargo, solo asistieron 300 personas, según los reportes de las autoridades capitalinas. Un contraste marcado con la primera movilización, a la cual acudieron alrededor de 17,000 personas.
En esta ocasión, se pidió a los participantes manifestarse en silencio y vestirse de blanco como un acto de protesta respetuoso en contra de la violencia, luego de que en la marcha del 15 de noviembre pasado 120 personas resultaron lesionadas (20 civiles y 100 policías).
La movilización surgió tras el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, quien declaró públicamente su intención de ir en contra de los grupos criminales.
Mientras tanto, en el Congreso de Michoacán presentaron una iniciativa de ley para reforzar la seguridad de los alcaldes del estado que comprueben ser amenazados por el crimen organizado. Titulada “Ley Manzo”, la propuesta es respaldada por el llamado Movimiento del Sombrero.



