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Los Chambelanes

 

Por Oscar Díaz Salazar

 

La política es, antes que todo, una actividad humana. Podrán considerarla un arte o una ciencia, otros la pueden ver cómo un hobbie, un pasatiempo, incluso una diversión, pero en el origen, en el fondo, en lo básico, es una actividad humana.

Subrayó que la política, -y la administración pública-, es una actividad humana, pensando en que los funcionarios pueden tener muy buenas ideas, excelentes iniciativas, los mejores proyectos, los más acertados planes y programas, que lamentablemente no podrán pasar del papel en el que están escritos, a la realidad de los hechos tangibles, sino son autorizados por las contrapartes en el gobierno federal, siendo ésta condicionante concreta y específica, muy frecuente en un país federalista, en la teoría, pero centralista en la realidad.

Pensando esa realidad centralista que tenemos en México, acentuada durante el primer sexenio de morena, considero que los gobiernos estatales, entre estos el de Tamaulipas, deberían «ajustar» su gabinete con ingresos y enroques que faciliten la interlocución con los nuevos protagonistas de la política nacional, con los miembros del próximo gabinete, con los hombres y mujeres del futuro, con los colaboradores de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ya fueron anunciados sus nombres y sus responsabilidades.

Más que buscar cualidades, experiencías o conocimientos en áreas determinadas, conviene buscar que existan afinidades entre los «secretarios» del gobierno federal y los homólogos en responsabilidades y tareas en el gobierno local.

A manera de ejemplo sugiero la invitación del hoy diputado local Armando Zertuche a la Secretaria de Desarrollo Económico del gobierno de Tamaulipas, en donde tendría que interactuar con Marcelo Ebrard, quien será Secretario de Economía en el próximo gobierno. Zertuche Zuani ha sido secretario de Desarrollo Económico en la administración municipal de Reynosa en dos ocasiones, por lo que vendría como anillo al dedo su ingreso al gabinete en esa responsabilidad.

Aunque tiene un compromiso con los maderenses, creo que sería muy útil y funcional que el presidente electo, Erasmo González Robledo, fuera el siguiente secretario de Educación en el gobierno de Tamaulipas, posición en la que tendría que tratar muchos asuntos con su amigo Mario Delgado, presidente actual de morena y futuro titular de la SEP.

El modelo o esquema que propongo en este escrito, pondera las relaciones personales como instrumento básico de la política. Para resumirlo usando el sentido figurado, se trata de buscar «chambelanes» para los futuros secretari@s del gobierno federal, que faciliten la relación, el acompañamiento, la acción y el beneficio de los gobernados.

Mencionó dos casos en los que es pública la relación entre los personajes citados Ebrard – Zertuche y Delgado – Erasmo, pero también es válido elegir chambelanes que sin tener relaciones afectivas actuales, poseen características que sean afines, como sería el caso de buscar un secretario de seguridad pública «civil» y no militar, para estar acorde con la visión del súper policía García Harfuch, que estará al frente de la Secretaria de Seguridad.

Seguro estoy que existen más casos de tamaulipecos afines a los nuevos actores de la política nacional, que podrían ser reclutados por el gobierno estatal para facilitar la relación con el gobierno central.

Con el tiempo iremos conociendo quienes son los amigos o cercanos a los colaboradores de la presidenta Sheimbaum y si adoptaron la estrategia de los chambelanes.

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