Columnas
LA HORA DE TODOS

Víctor Contreras
La naturaleza de los hombres soberbios y viles
es mostrarse insolentes en la prosperidad
y abyectos y humildes en la adversidad.
Maquiavelo
LOS IDUS DE JUNIO
Como en los Idus de Marzo*, Francisco “N” quiso perpetuarse en el poder, dejando a su hermano, el Senador “Mayito” como su sucesor, y de no cuajar el proyecto, a su amigo Gerardo Peña, y en el último de los casos, a su esposa Mariana.
Todo lo había logrado con 20 años en la política: poder, riqueza y fama.
Fue Alcalde, legislador local y federal, senador, y sólo el faltaba su máximo sueño: ser presidente de México.
Alguien lo mareo, y saltó al clímax de la megalomanía.
El poder lo enloqueció.
Su formación fue de delincuente y no de político. Sus peligrosas relaciones lo demuestran.
No escuchó la voz del pueblo. No midió los tiempos. Ni los niveles ni la superioridad del poderoso poder enemigo, de la fuerza del presidente.
Los que con él se encumbraron, también con él se derrumbaron.
Desde febrero que inició su linchamiento mediático —su infierno—, y aún con el amparo “definitivo” contra la orden de aprehensión, Francisco “N” ya es un cadáver político.
La de este personaje, es la historia de un delincuente loco con suerte y sin escoleta.
Un tipo sin cultura de la cosa pública, con una concepción utilitarista del poder; de servirse y no servir; intolerante, ególatra, cegado y desquiciado por la ambición y el poder; todo ello fueron sus debilidades que lo llevaron a su trágico y escandaloso fin.
¿Hay más capítulos?
Como en los “Idus de Marzo”, es la crónica de los último días de la vida pública de un dictador.
Una trágica novela política que terminará en el privilegio de ser compañerito de celda de Eugenio y Tomás, dos polémicos ex gobernadores, distinguidos también por su honestidad y víctimas de la locura ocasionada por las miserias del poder que enferma.
El 6 de Junio:
¡LAS ELECCIONES
DEL REPUDIO..!
Quedó atrapado sin salida con la paliza que le dieron en las pasadas elecciones. La derrota electoral del fatídico 6 de junio, demostró qué, de los 2 millones 729 mil electores del Padrón Electoral, el 48% se abstuvo de votar: No quiso saber nada de los panistas.
Y de los 747 mil habitantes que votaron por el PAN, lo más seguro es que el 80% de los votos fueron comprados, coaccionados y amenazados como en El Mante.
Y del millón y medio de electores que sufragaron, la mitad lo repudia, y la otra, quiere verlo en la cárcel.
Así que casi el 75 % de la población tamaulipeca será gobernada por el partido Morena.
¿Habrá algo que comentar sobre aquella marcha de más de 10 mil personas, en tiempos del Covid-19 que apoyaron decididamente al entonces gobernador CV? ¿era real el apoyo?
Perdió el Congreso Local con 19 diputados locales de Morena, más dos del partido del Trabajo y si los dos votos del PRI venden su amor barato, tendría 23 votos de mayoría —como las 23 puñaladas que le asestaron a Julio César en los Idus de Marzo— para desaforarlo el próximo mes de octubre en un Fast Track.
No tendrá el apoyo político de seis de nueve diputados federales, bueno siete, —porque Oscar Almaraz es un Traidor— votarán en su contra y le revisarán las cuentas con lupa.
Nueve municipios con la mayor densidad de población en la entidad: lo repudiaron.
Hasta sus mismos seguidores, en su casa Reynosa, votaron en contra.
Los Marsoteños de La Marina, los del paradisiaco lugar de descanso del “aún hace poco gobernador”, también lo detestaron.
Sólo una alcaldía con peso electoral, político y económico le dejaron: Tampico. Y eso, porque Chucho Nader brilla con luz propia y es de los pocos panistas que sabe para que es el poder y como hacer política.
Ahí están los resultados.
Y aunque ganó el PAN con el voto del miedo, los demás 29 municipios son morralla.
El Mante y la zona cañera y los olvidados del IV Distrito, ahí pone, impone y dispone, el Capo di Tutti Capi, el cacique de Horca y Cuchillo, César Verástegui “El Truco” y su hermano Vicente.
El viejo Moncada, el de Hidalgo, líder de la Columna Armada “Pedro José Méndez”, es quien controla a fuerza de amenazas y punta de arma, los cinco o seis ayuntamientos del centro del estado.
Es decir, Panchito “N” perdió todo el poder político en todo el estado.
Nunca publiqué el reportaje de Palmillas, pero me contaba una de las aguerridas líderes del pueblo, que el 10 de mayo del 2018, el aún entonces gobernador, pasó al pueblo a saludar a las madrecitas en su día y nadie salió a saludarlo, ni tan siquiera por respeto.
Y todo, porque les había quitado las becas a los estudiantes y las despensas a los viejitos que más lo necesitaban.
En un franco, enconado y álgido pleito, casi personal, con el presidente López Obrador y luchando contra el poderoso poder presidencial y con un partido, derrotado moralmente, que recibió la peor de las palizas electorales, según el panista Gustavo Madero, tardará varios años en reponerse.
¿Quién meterá las manos al fuego por Francisco Cabeza de Vaca?
Los pícaros responden: ¡Nadie, porque al que las mete, se le queman!
Y si es inocente, como dice, ¿porque no pide licencia? Y demuestra ante propios y extraños, ante seguidores y enemigos, que es un político probo, honorable, honesto, distinguido, con clase, aristócrata.
Con la justicia pisándole los talones por las acusaciones de Lozoya encima, sólo queda pedir licencia o el “desafuero” del Congreso Local en octubre próximo.
Lo peor para un gobernante, es el repudio: el voto de castigo.
Y Panchito “N” y sus cómplices se lo ganaron a pulso.
Desde el 23 de febrero pasado, fecha en que la Cámara de Diputados recibió la notificación de Solicitud de Procedencia, todos en Tamaulipas, la clase política y los periodistas, saben que a Francisco “N”, lo espera la cárcel, menos él mismo.
Y no es conspiración ni ´Compló´, es una cita con la justicia.
La Fatalidad del poder, como Julio César, asesinado de 23 puñaladas cuando entró al Senado. “De todas aquellas heridas sólo la segunda en el pecho debió haber sido mortal”.
Francisco “N” será muerto políticamente por 23 votos de diputados locales, en octubre próximo.
¿Será pura coincidencia?
EL PAREDON DE LAS DERROTAS.
Dicen que en política, “sólo los muertos gozan de cabal salud” y pareciera que la excepción aniquila este dicho de la picaresca política, pues después de la felpa de Dios Padre que recibieron los panistas el pasado 6 de junio, también se fueron con ellos algunos políticos que ya formaban parte de la decadencia, de la caducidad, víctimas del tiempo y la modernidad y ahora forman parte de la historia y la estadística panteonera.
Y tiene razón el panista Gustavo Madero al hacer una análisis de la derrota del PAN y sus aliados del PRI y el PRD, y más valor tiene su argumento al ser objetivo.
Lo comenté alguna vez, que había candidatos sin propuestas, sin discurso, sin congruencia y sin credibilidad, y ya no había confianza ni en los políticos ni en los partidos.
Todos participaban contra la marca Morena pero sin proyectos y sin cuadros nuevos.
Y regresaron los viejos y caducos grupos políticos.
En el 2016, la gente votó no a favor de Cabeza de Vaca, sino en contra del PRI.
Ahora, al menos en Tamaulipas, los electores votaron no por Morena, sino en contra del PAN de los Cabeza de Vaca.
En las dos fechas hay un elemento en común: Hartazgo.
En Reynosa, la Joya de la Corona, estrepitosamente, aquello se convirtió en el valle de los caídos, en el Paredón de los derrotados.
Con su estrafalario hobby de luchar por las medallas de bronce, Jesús María “Chuma” Moreno, ganaba por tercera ocasión otra derrota y con él, toda esa clase que se encumbró con Panchito, también con él se derrumbó.
Enrique Rivas Cuéllar, traidor empedernido, asesorado por el “Enano huele mofles”, besó el polvo de la derrota y con él, toda una pléyade de vividores y adoradores de la nómina perpetua.
En la capital, con la muerte de Don Enrique, murió todo un grupo político que bateo durante varios sexenios. Quique con su derrota en ésta elección, terminó por celebrar el Sepelio Político de los Cárdenas en Tamaulipas: era el último de los Mohicanos.
Igual sucedió con Gustavo (primo de Quique), donde un video represente a la perfección su carrera política —una pícara analogía—, que, afuera de las oficinas de la Comapa-Victoria, se dio de bruces contra el suelo. En la elección, no obtuvo ni siete mil votos. ¿Triste final?
En Matamoros fue histórica la votación. Mario López en la elección los hizo añicos —a Carlos “Chito” García y su Pandilla, incluyendo a Julio Almanza— más de 109 mil votos contra 50 mil.
Aquellos fue una masacre.
Fue un sepelio también. La Borrega sepultó a esa clase política panista matamorense que difícilmente renacerá. Y por lo pronto, tendrán una auditoria en la Junta de Agua y Drenaje. Alguien será huésped distinguido en algún penal del Estado.
• Los Idus de Marzo: novela histórica con estructura epistolar escrita por Thornton Wilder. La obra trata sobre los hechos y personajes involucrados en el asesinato de Julio César, llevado a cabo el 15 de marzo de 44 a.C., que es la fecha del calendario romano a la que hace referencia su título.
Mejor nos leemos mañana y le recomendaremos a los que gusten pasar vacaciones o días que se convierten en años de descanso en un penal, la lectura de cinco títulos para que no se les olvide lo que olvidaron leer cuando ascendieron al poder.
Aunque desde la tumba política no se puede regresar al poder.



