
José Ángel Solorio Martínez
Vaya timing del diputado federal, Adrián Oseguera Kernion. En plena coyuntura electoral, en lo más climático del proceso interno para nombrar a los comisionados de la IV Transformación, en Madero, Tamaulipas, están por resolverse por la vía penal, su participación en las responsabilidades en pagos no realizados pero cobrados, de limpieza del sistema lacustre; adeudos irregulares -por no decir ilícitos- en el pago al impuesto sobre las nóminas y el incumplimiento de pagos, sobre el mismo tema, del DIF que presidió su esposa.
En total, son 14 funcionarios de la administración que están involucrados en los movimientos financieros turbios.
Se especula que la próxima semana saldrán las primeras órdenes de aprehensión.
Desde el que fuera alcalde, Oseguera Kernion, regidores y el secretario del ayuntamiento, Antonio Ortega Juárez, están en la lista de los investigados por la fiscalía anticorrupción.
Las indagaciones, llevan más de un año.
El equipo de Adrián escamoteó 25 millones, 822 mil 325 pesos.
El rubro: no cubrieron los pagos del impuesto sobre la nómina en los años 2020 y 2021. Veinticuatro meses que debieron pagar al gobierno del estado y no lo hicieron.
De esos 25 millones, 15 millones son de recargos. La deuda real es de 10 millones, más los 15 de multas e infracciones.
Así de grande fue la irresponsabilidad administrativa de los colaboradores del entonces alcalde.
¿Por qué está trinando la administración actual?
Sencilla explicación: porque este tipo de deuda compromete las participaciones del ayuntamiento gobernante.
Así de fácil para Oseguera: se roba el dinero del erario y luego tiene que pagarlo del gasto público la administración municipal en curso. Sería un asunto menor; pero no: es relevante porque finalmente es la ciudadanía la que termina pagando el pato, al reducirse la inversión en obra pública.
La limpieza de las lagunas -quitar fundamentalmente lirio acuático- es otra fuente de problemas para el diputado. Son 15 millones 343 mil 201 pesos que están desaparecidos del orden contable. Los trabajos -supuestamente realizados- aseguran los vecinos que no vieron su ejecución.
En este asunto, está señalado todo el cuerpo edilicio, con Adrián a la cabeza.
El DIF es para Oseguera, el Talón de Aquiles.
Penoso en verdad.
La primera dama pagaba en efectivo. No tenía nómina. Por lo tanto: no registraba a los trabajadores y por lo mismo no pagaba el impuesto por el salario de los trabajadores.
Además, se comenta que quedó a deber un millón 400 mil pesos a parte de la planta laboral de esa dependencia.
En suma: la familia Oseguera Organista, tiene cuentas pendientes por 50 millones de pesos.



