
José Ángel Solorio Martínez
Una madre a quien ahora se le conoce como Lady Croquis, de Martínez de la Torre, Veracruz, se hizo viral en redes sociales, por su queja ante el director de la Escuela Luis Donaldo Colosio, al considerar que un profesor se había extralimitado en el trato y tareas didácticas arguyendo, que ponían en riesgo a la integridad de la niña y su familia.
El acoso -así lo dijo la indignada mujer- se derivaba de las miradas lascivas del educador -al tiempo de tocarse el mentón, añadió- y acercarse mucho a las escolapias.
El hecho que ponía en peligro a la estudiante y a los suyos, fue el encargo de un mapa con los pormenores para llegar de su domicilio a la escuela.
Lady Croquis, como toda señora de pueblo chico, quiso convertir el asunto en infierno grande.
Convocó a las madres de familia, para exigir justicia ante el director del plantel. Más de unas cincuenta acudieron a la convocatoria siguiendo el hilo a la revoltosa.
Candente el encuentro.
Las damas, en un recuerdo obligado de Canoa, película que narra el drama de unos jóvenes acusados de comunistas en un pueblito de Puebla, pusieron frente al pelotón de fusilamiento y en instantáneo juicio acusaron al mentor, lo insultaron y lo declararon culpable de todo lo que Lady Croquis esgrimía como su verdad.
El director en defensa de su personal argumentó que la actividad del croquis era señalada por el plan de estudios oficial trazado por la SEP.
La turba no entró en razón.
Estaban fuera de sí.
Una señora, con rostro de religiosa devota lanzó al profesor desde la hiel y con ganas de lapidarlo:
-Mírelo. Ahí está, con su cara de mustio.
Escena surrealista, en estos tiempos de Inteligencia Artificial.
Después de considerar insatisfechas sus demandas propuestas por el director, la asonada se dirigió hacia la fiscalía a poner su denuncia.
En ese lugar se dieron otras escenas bizarras de las alteradas damas.
Los acontecimientos iniciaron unos días antes. Seis niñas, fueron al baño, antes de efectuar un ejercicio. Tres no regresaron. Se hicieron la pinta; el maestro las reprendió. Probablemente esa fue la fuente de la irritación de Lady Croquis: una de esas muchachitas es su hija.
En la fiscalía es asunto escaló.
Ahora la madre añadió a la ofensa del croquis, acoso sexual.
Obvio: el maestro está en estado de indefensión.
Y algo que se suma a su amarga odisea: fue despedido de su trabajo.
¿Quién es el responsable?
¿Un sistema educativo que no prevé límites de la corresponsabilidad de la comunidad escolar; el personal docente por no informar a los padres -aunque sea someramente- el plan de estudios; una entidad sindical que sólo enfoca su visión en los profesores y no en su entorno?



