
José Ángel Solorio Martínez
Nuevo Laredo, Tamaulipas, se llevó la mayor parte política, en la plenaria de la Agenda 2030 para Tamaulipas, en la ciudad y puerto de Tampico. Carmen Lilia Cantú Rosas, alcaldesa de ese paso fronterizo y la Secretaría de Desarrollo Económico del gobierno del estado, Ninfa Cantú Deándar, después del gobernador Américo Villarreal Anaya que presidió el evento, brillaron sobre los demás actores sociopolíticos que asistieron.
Cantú Rosas, acaparó la atención de la prensa, de alcaldes y diputados del sur del estado. Por primera vez, desde su presencia en la lista de precandidatas a la gubernatura, participa -exitosamente, según consignó la crónica del acontecimiento- en un evento en la región industrial y comercial de Tamaulipas.
Ninfa apenas explora a los representantes del comercio y la industria del puerto jaibo. El vigoroso interlocutor de los empresarios tampiqueños, Felipe Pearl Zorrilla, pudo socializar con Camen Lilia y Cantú Deándar. En el pasado, esa posibilidad, sólo estaba destinada al gobernador del estado: los presidentes municipales, mandataba el viejo sistema político, no debían extender su influencia más allá de los municipios que gobernaban.
(Debemos anotar ese peculiar cambio de las mecánicas y estrategias de la IV T y su Segundo Piso, en los escenarios estatal y local. Cantú Rosas, rompió con ese viejo molde).
La alcaldesa de Nuevo Laredo destacó por el lugar preeminente que le dieron en el presídium del evento.
La discreta presencia de los otros alcaldes fronterizos se explica por el turbulento y oscuro torbellino que empolvó a algunos; los otros, por haber tomado una posición divergente al proyecto del gobernador Villarreal Anaya.
Tanta importancia le dio la clase política conurbada a la alcaldesa de Nuevo Laredo, que la invitaron a dialogar, finalizada la agenda 2030.
El elemento económico que le está dando potencia regional y nacional a Carmen Lilia, es el vigoroso aporte de ingresos a la Federación producto del monumental movimiento aduanero que tiene la ciudad. Tanta relevancia tiene Nuevo Laredo, que es la sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) que le imprimió enorme trascendencia a ese puerto fronterizo.
Con toda esa trayectoria y la fuerza socioeconómica de su microrregión, Cantú Rosas se amaciza como una de las más fuertes finalistas en donde se anotaron y están empujando fuerte, las senadoras, Olga Sosa y Maky Ortíz Domínguez.
Desde aquella tarde amarga de 1947, en que el alemanismo golpeó al portesgilista Hugo Pedro González, destituyéndolo de la gubernatura, Nuevo Laredo no ha tenido un representante suyo en la gubernatura.
Carmen Lilia puede tener esa fortuna.
Y un logro no menos memorable: sería la primera mujer gobernadora.



