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La Comuna

La pena ajena de MORENA-TAM

 

José Ángel Solorio Martínez

La lideresa nacional de MORENA, Ariadna Montiel Reyes, está trazando la práctica que deberían tomar sus representaciones en los estados del país. A la vez muestra, cómo debe ser un partido que siente las palpitaciones de la sociedad de la nación. En ese sentido, ella salió a las calles a sumarse al sentir popular en Chihuahua, contra la gobernadora Maru Campos por el descontento provocado por su anuencia para ceder parte de la soberanía mexicana al habilitar a agendes de la CIA como policías estatales.

Se calculan entre 10 mil a 20 mil gentes en la concentración a que convocó MORENA para exigir cuentas a su gobernadora.

Aparte de ello, Ariadna hace sentir su presencia en el debate nacional, emitiendo su opinión sobre los asuntos que delinea la agenda política de los mexicanos.

Se ve más movida que la estructura dirigente pasada.

No espera la foto con la presidenta; sale a buscar su espacio en la efervescencia de los puntos críticos nacionales.

Se nota la intención de ser partícipe en las dinámicas sociales, como parte fundamental del cambio.

¿De dónde sacó tanta intuición política Montiel Reyes?

De su larga militancia en las luchas universitarias de la UNAM. Participó durante años, en los masivos movimientos estudiantiles en defensa de la educación pública, la gratuidad y la autonomía académica de la UNAM.

Sólo quienes conocen un poco las formas de la política estudiantil universitaria, pueden dimensionar la enorme escuela para la política que significa, abrevar en las asambleas universitarias y en el debate áulico.

En verdad: estamos ante una dirigente de nuevo cuño.

Ventaja mayor que posee Ariadna, -que nutren su naturaleza dirigente- es el largo tiempo de convivencia con los desposeídos del país. Su acercamiento en todos los rincones de la nación llevando los beneficios sociales de la IV T y su Segundo Piso, como responsable de los programas derivados de la política social.

Ese cargo, le hizo visualizar la perniciosa herencia del neoliberalismo, para junto con la IV T, fortalecer las medidas concretas de combatirlo.

Harían bien, los conductores de MORENA en Tamaulipas, en seguir la praxis de Montiel Reyes. Está dando una lección, una muestra, de lo qué tiene que hacer y ser un líder; y qué evitar hacer y ser, en el trabajo de expandir el programa y la acción de la IV T y su Segundo Piso.

Hoy MORENA-TAM, es un remedo de partido.

Esperando solamente la coyuntura electoral para pelear cargos. (Si es por la vía plurinominal mejor). Viendo pasar el tiempo, distanciados de las inquietudes sociales y ajenos al debate nacional y local.

Es mucho el tiempo sin resultados, sin un destello de interés social.
Por eso, cuando se menciona a Ariadna, los tamaulipecos sentimos pena ajena por MORENA-TAM.

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