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Informe del rector

Por Oscar Díaz Salazar

Sería por el año de 1983/ 84, cuando asistí al Teatro Juarez de Ciudad Victoria, para escuchar y ver el informe del entonces rector que, si la memoria no me falla, se apellidaba Adame Mier.

Un montón de jóvenes, muy jóvenes, de la Preparatoria “General Francisco J. Mugica” de Reynosa, incorporada a la UAT, -en Reynosa no existía, ni existe a la fecha una prepa dependiente del alma mater- acudimos al informe anual que rendía la máxima autoridad, ante la comunidad universitaria, con académicos, directivos, estudiantes, invitados… y porros de todo el Estado.

Posterior a la ceremonia, asistimos a una comida que sirvieron en los jardines del zoológico de Tamatan, para emprender más tarde el viaje de regreso a Reynosa.

Me pareció interesante compartirles estos recuerdos de vivencias personales, para contrastarlos con la ceremonia a puerta cerrada, sin prensa y con una convocatoria muy selectiva, que ayer presidió el actual rector Damaso Anaya, para el mismo propósito de hacer el recuento de un año de labores al frente de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Sin que me mueva la nostalgia, me parece que la rendición de cuentas debe hacerse realmente a los interesados y representados, y no en discretisimos coloquios, para decirlo al estilo del ex presidente López Portillo.

Lo que para los críticos del priismo y de la vieja escuela de hacer política eran simplemente acarreados, eran también individuos de carne y hueso, con su propio criterio y su historia de vida, y en conjunto eran pueblo, sociedad, comunidad o colectividad, como prefiera usted llamarles.

Al pueblo se deben los políticos, y a la comunidad universitaria, que integran académicos, profesores, investigadores, personal de apoyo y estudiantes, a todos ellos se deben las autoridades universitarias, y es a ellos a quienes debe informarse, y no solo a un patronato, – que por mucho tiempo integraron empresarios del vicio – que más que allegar dinero a la institución, se han encargado de partir y repartir (y quedarse con la mejor parte) del dinero público.

Entiendo que la tecnología actual nos ha permitido transmitir imagen y sonido de manera simultánea a cualquier rincón del mundo, pero en política y en comunicación, lo que parece es, y lo que parece con ese informe del rector Anaya, es que no les gusta el contacto directo con la comunidad universitaria.

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