El regreso de Oscar Luebbert

Por Oscar Díaz Salazar
Sin escucharlo de los directamente involucrados y sin contar con la versión del mensajero, si es que existió un emisario, en diversas ocasiones he escuchado, -y es muy creíble la versión-, que el gobernador Cabeza de Vaca le advirtió, en los albores de su sexenio, al ex alcalde priista de Reynosa, Oscar Luebbert Gutiérrez, que no lo quería en Reynosa «haciendo política».
El entonces flamante gobernador Cabeza de Vaca, le mandó decir, o tal vez le dijo personalmente, a Luebbert, que podría andar en Reynosa en plan de diversión, haciendo negocios, de visita, en reuniones de carácter social, pero que se atuviera a las consecuencias si se atrevía a intervenir en política.

Será verdad o será mentira la versión de esa amenaza del panista (gobernador), al priista que ha sido uno de los principales factores de poder en el Reynosa de los últimos 30 años, lo cierto es que Luebbert Gutiérrez estuvo alejado de los reflectores políticos en los 4 años y fracción que lleva Cabeza de Vaca como gobernador de Tamaulipas.
Pero ese ayuno de política, esa «recomendación» que había mantenido en el exilio a Luebbert, alternando sus días entre CDMX y Mission, parece que va a terminar antes de los seis años que «normalmente» dura el cargo de jefe del poder ejecutivo del Estado.
El cerco que se (¿auto?) impuso Luebbert y la abstinencia de participar en política, llegó a su fin y no sabría decirles en este momento si es porque tiene un permiso y encargo especial del gobernador para operar la recuperación del PRI, en una jugada de tres bandas para hacer ganar al PAN o simplemente que el economista reynosense dejó de temerle al marcadologo texano.
Oscar Luebbert, a quien se le reconoce poseer la sabia virtud de conocer el tiempo, como decía Don Renato Leduc en su célebre poema musicalizado y cantado por muchos, ha dado diversas muestras de haberse despojado del temor al político que le entregó las riendas de la ciudad, en la segunda ocasión en que fue presidente municipal.
Primero fue un intenso activismo en redes sociales, enviando invitaciones masivas para «hacerse amigo» de Facebook, contacto en Tweeter, seguidor en Instagram, etc.
La puesta en circulación de la imagen representativa utilizada en una de sus campañas, consistente en la letra «O» trenzada, copy and paste del logo del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Este originalísimo emblema, de acuerdo al diseñador gráfico de cabecera de Luebbert, ya lo puede observar en muchos vehículos que circulan en Reynosa, y mi pronóstico es que van a sustituir muy pronto a la calcamonia (sticker, dicen hoy) de los cuernos largos, también pirateada de la Universidad de Texas.
Una prueba más firme de que Oscar Luebbert está de regreso, es la difusión, en las redes sociales de los candidatos del PRI en Reynosa, de una fotografía tomada durante una reunión de planeación de las campañas, presidida por Oscar Luebbert.
Con el líder real del panismo tamaulipeco enmedio de un proceso de desafuero, que puede terminar muy pronto con su defenestracion, o su huida del país, y si MORENA se equivoca en su selección de candidatos, es posible que el PRI se levante de la lona y se convierta en el vencedor de la elección por la presidencia municipal de Reynosa… Con Oscar Luebbert Gutiérrez como candidato.




