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El centro

Por Oscar Díaz Salazar

Por un buen tiempo, las autoridades, los comerciantes y los interesados en los temas urbanos, se preocuparon por el congestionamiento del centro de Reynosa, y se ocuparon de liberar de visitantes al primer cuadro de la ciudad.

En ese proceso que generó el abandono paulatino del centro, que se extendió por varios años, salió de la zona centro la sede de la Oficina Fiscal del Estado, se construyeron centros comerciales en las zonas periféricas, se construyeron campus universitarios que permitieron la mudanza de las escuelas céntricas (UMAN) y se reubicaron varias dependencias del gobierno municipal, en las que se atiende a muchas personas, como es el caso de la Secretaria de Bienestar y la Dirección de Educación.

A quienes buscaron descongestionar la zona centro, se les pasó la mano y por varios años el centro histórico, el primer cuadro o el casco de la ciudad, lució abandonado, con muy poca actividad, con mínima actividad comercial, de servicios y de habitación.

El proceso de regresarle el movimiento, la actividad y la presencia humana al centro de Reynosa, lo ha impulsado el gobierno municipal con estrategias diversas, una de las cuales ha sido él ornato, con la propuesta de reformar las fachadas con el uso de piedra caliza.

La ubicación y apertura de nuevas instituciones de educación media y superior, ha contribuido en gran medida en el resurgimiento del centro de Reynosa, pues los jóvenes le dan vida al primer cuadro.

En ese afán de regresar al centro su importancia, se ordenó el retorno de las oficinas municipales que más atraen población, y me refiero a Bienestar y Educación, que desde hace unas cuantas semanas ya operan en un espacio muy cercano al palacio municipal.

Al buscar literatura sobre los centros históricos, podemos encontrar abundante documentación sobre la gentrificación de muchos centros históricos. Eso que para muchos es un riesgo o una lamentable situación, pudiera ser un escenario deseable para Reynosa, porque en la actualidad es muy escaso el uso habitacional de las edificaciones del centro, y la vivienda de media y alta gama podría ser la fórmula para repoblar el centro.

Incidir en una área tan extensa como el centro urbano no es cosa sencilla y mucho menos convencer a los propietarios para que inviertan en sus propiedades en la homologación de sus fachadas. El gobierno municipal lo ha logrado, aún sin predicar con el ejemplo, pues el recinto sede del ayuntamiento sigue mostrando una fachada de aplanados y moderna, y no la piedra caliza que ha propuesto el gobierno municipal… para los demás.

Me parece interesante, con mucho de bueno, algo de malo y bastante para la discusión y el comentario, lo que está ocurriendo en el centro histórico de Reynosa, con el estímulo y colaboración del gobierno municipal, pero sobre todo con la voluntad y participación de los vecinos.

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