ColumnasPolíticaPortada

¿Cuando ha estado bien Reynosa?

Por Oscar Díaz Salazar

En la mesa de los martes que compartía con varios amigos interesados en la política y cosas peores de mi pueblo, un amigo criticaba al presidente municipal de Reynosa, Carlos Peña, alias El Makito, por hacer obras, -mayormente de pavimentación- en las colonias de la periferia de la mancha urbana, en las orillas de la ciudad, en los rumbos donde vive la población con menores capacidades económicas.

Agregaba el crítico del alcalde reynosense, que esa orientación del gasto y de la obra pública tenía propósitos electoreros, que buscaban generar lealtades políticas y asegurar votos al grupo político de la presidencia municipal. En muchas ocasiones yo diferí de esa opinión, porque creo que el lema del ex presidente que señala: “por el bien de todos, primero los pobres”, debería de ser el principio que guía el quehacer de los servidores públicos, y no solo lema de campaña.

En el primer año del primer trienio que gobernó en Reynosa Carlos Peña, el presidente anunció (y lo cumplió) que ese año y su administración, estarían dedicadas al tema del agua, al mejoramiento de los servicios de agua potable y el alcantarillado.

A propósito de esa declaración en la que Makito revelaba cuál sería la prioridad de su gestión, escribí un texto en el que elogiaba esa decisión, expresaba que esa era el tema más importante del universo de asuntos que corresponde atender a un gobierno municipal, y también opiné que sería una decisión que no tendría beneficios políticos, pues las obras para renovar tuberías causan molestias, son caras y son poco satisfactorias, pues proporcionan servicios que ya se tenían, aunque deficientes.

En el inicio del cuarto año de gobierno de Peña Ortiz, que debería tratarse como el primero de este segundo periodo de gobierno, me da la impresión de que las prioridades han cambiado, que se ha balanceado la atención a las colonias populares y de reciente creación, con la atención al Reynosa viejo, al casco urbano original.

Hoy vemos que se realizan obras en las colonias viejas de Reynosa, pero sobre todo vemos la actuación de las brigadas de la Coordinación de Servicios Primarios: sembrando árboles (cientos de olivos) recogiendo basura, podando árboles (no recuerdo que se hubiera hecho antes en la magnitud que se hace en estos dias) renovando semáforos (renovación total en todos los cruceros), corrigiendo vialidades, colocando luminarias, reconstruyendo banquetas y cordones, limpiando drenes y canales pluviales, pintando el mobiliario urbano, etc.

La administración municipal de Reynosa se puso a “barrer por donde pasa la suegra”, o sea a limpiar, chapolear, iluminar, bachear y pintar en las calles por donde transitamos la mayoría de los reynosenses en los recorridos de casa, escuela, trabajo y viceversa.

Señalo que se nota el trabajo de la Coordinación de Servicios Primarios, que la ciudad se ve más limpia, más iluminada, con más árboles… nada más eso, pero también nada menos que eso.

Lo que está mal, se tiene que seguir señalando. Y los que señalamos tenemos muchas motivaciones: porque queremos que la ciudad esté mejor, porque es divertido o entretenido cuestionar a la autoridad, porque simpatizamos con otro partido y conviene provocar el malestar de la gente para que nos voten en las próximas elecciones, etc.

Termino con una pregunta que hago a los que se estrenan como críticos que afirman que “Reynosa está muy mal”

¿Cuando ha estado bien Reynosa?

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba