
Por Oscar Díaz Salazar
Muy amena y didáctica fue la exposición de los abogados Aaron Arratia y Yulemi Olán de la Cruz, en la tertulia dominical con un grupo de vecinos de la colonia Modulo 2000, sector donde residí por un par de años.
La pareja de abogados fue invitada a dialogar, en un ambiente informal sazonado con café y pan de la “Arcoíris”, y el tema a discusión fue la elección para renovar a las autoridades del Poder Judicial de la Federación y del Estado de Tamaulipas.
Conocer algunos detalles de ese proceso para el cambio del Poder Judicial, me hizo darme cuenta, por un lado, de mi desconocimiento casi total del asunto, y por el otro, de la complejidad de esa operación para sustituir a los integrantes de uno de los Poderes, con nuevas reglas que implican la participación de los ciudadanos, y con un pronostico incierto sobre la efectividad del metodo.
Once boletas serán entregadas a los ciudadanos que acudan a las urnas para elegir jueces, magistrados, jueces especializados en materia laboral, jueces de menores, jueces del modelo tradicional, jueces familiares, jueces del sistema oral y otras variantes, tanto en el ámbito federal como estatal.
La replica de una boleta electoral similar a la que tendremos los electores de Reynosa y la región, que nos mostraron los profesionales del Derecho, dan una idea de lo complejo que sera emitir el voto, pues en una misma papeleta se eligen varios cargos, y para algunos cargos sera posible seleccionar hasta diez candidatos de su preferencia, mitad hombres y mitad mujeres.

El abogado Arratia nos platica las fuertes limitantes que tienen los candidatos, lo mismo en recursos económicos, que serán fiscalizados aunque no provengan de financiamiento publico; de los topes de campaña que pueden ser motivo de perder la candidatura si los mismos son rebasados; de la prohibición de reunirse con dirigentes de partidos politicos; de la prohibición de instalar carteles o anuncios monumentales y de la obligación de informar con varios dias de anticipación de las reuniones que tendrán con agrupaciones de la sociedad civil.
La reseña de su ingreso a laborar en el poder judicial, desde abajo y sin pedigree, sin ser parte de la camarilla en el poder, son la prueba de que el Juez Aaron Arratia es un producto de eso que se conoce como la cultura del esfuerzo.
La coincidencia con los panistas no fue fácil para Aaron Arratia. Negarse a expedir una orden de aprehensión a capricho de los jefes, es decir por consigna, le costo el ser enviado a una oficina con menores actividades y también el ser enviado al otro extremo del Estado, al sur y muy lejos de su residencia habitual.
Aaron Arratia me confirmó una información que me “hizo ruido” cuando la supe por primera vez, y es el dato de que algunos aspirantes a cargos cuya jurisdicción es en Reynosa (la frontera), estarán contendiendo y serán votados por electores del centro y sur del Estado… mi sospecha es que le cancelaron desde el inicio la ventaja que tenían algunos actores políticos, digamos la senadora Maki Ortiz y el presidente Carlos Peña, para ser los grandes electores en sus municipios y regiones.
Me parece que este detalle enturbia el principio de que los ciudadanos elijan a sus autoridades del Poder Judicial, porque al menos en estos casos, serán los victorenses, mantenses y tampiqueños, quienes definan a los jueces de Reynosa y la region.
Desde luego que este tema da para mas y lo seguiremos tratando.
Termino diciendo que me causaron buena impresión estos candidatos a Jueces penales y Jueces de menores… de las chingo mil opciones que tendremos en la jornada electoral, ya tengo cuatro definidas… los que hoy me presentaron, y dos mas de las que les escribiré en otra oportunidad.


