
Ejecución en Michoacán hace dudar a la 4T
La ejecución de entre 10 y 17 personas en San José de Gracia, Michoacán, puso en jaque al gobierno del presidente López Obrador y al estatal del morenista Alfredo Ramírez Bedolla. La primera reacción del presidente fue la negativa a confirmar que los videos de la ejecución de esas personas evidenciaban un hecho consumado.
Horas más tarde, el gobernador dijo que se buscaban las pruebas de ese asesinato múltiple difundido en las redes sociales y aseguró que Michoacán “es totalmente seguro”.
Mientras eso sucedía, en redes sociales se publicaban videos y fotografías del multihomicidio y de hombres armados limpiando el lugar del ataque, por lo que la Fiscalía del Estado tuvo que salir a aceptar tres cosas: la ejecución múltiple, la operación de limpieza por el crimen organizado y la desaparición de cuerpos.
Por la tarde, Jorge Luis Anguiano, alcalde del municipio de Marcos Castellanos, en donde ocurrieron los hechos, dijo que policías municipales acudieron al lugar luego de recibir un reporte de apoyo, pero al ver que eran superados en número por los delincuentes, se replegaron y dieron aviso a la policía del estado. Hasta el momento no hay rastro de las víctimas.



