
Por Oscar Díaz Salazar
Con la entrega del documento (y anexos) que hizo un par de semanas atrás el secretario General de Gobierno, Héctor Joel “Calabazo” Villegas, al Congreso del Estado, se cumplió con lo que indica la ley sobre la rendición anual de cuentas mediante un informe del estado que guarda la administración estatal.
El de marzo de 2026, correspondiente al cuarto año de gestión de Americo Villarreal Anaya, se complementará en los próximos días con la “glosa” del documento a cargo de los secretarios, que deberán comparecer ante los integrantes del Congreso del Estado, para ampliar la información, explicar o aclarar detalles.
En los últimos años se ha establecido una práctica que me parece buena y que consiste en la celebración de un acto político realizado con un formato libre, que no está reglamentado, organizado por el titular del Poder Ejecutivo, para informar a los ciudadanos sobre las obras, gestiones, programas y realizaciones del año, y aunque resulte un tanto absurdo, también de los planes que se pretenden cumplir, y digo absurdo porque en estricto sentido se informa solo de lo que ya ocurrió y no de lo qué tal vez suceda.

El Informe anual al pueblo, que para ser más precisos es a la clase política, con el pueblo en calidad de escenografía, se llevó a cabo este lunes en el Polyforum de Ciudad Victoria, en un evento que fue bueno, aunque no exento de fallas.
Entre los aciertos tenemos a la buena convocatoria que se reflejó en el lleno total del muy amplio salón donde se congregaron ciudadanos, políticos e invitados de todas las regiones de Tamaulipas.
La estructura del mensaje, que por cierto tuvo muy buen soporte audiovisual, estuvo marcada a imagen y semejanza del organigrama estatal, dando tiempo, espacio y protagonismo a temas que pudieron omitirse sin mengua de la calidad del discurso y de lo que se informa, y aquí me refiero a temas administrativos, organizativos, burocráticos e internos, que le son propios a las secretarias de administración, contralores y finanzas.
El discurso del gobernador fue bueno, pero no se cumplió con el requisito que según los clásicos es necesario para ser dos veces bueno, que es la brevedad. Creo que les falto capacidad de síntesis a los discurseros del gobernador, al paisano Genaro Quijano y a su equipo… si es que lo tiene.
Con la óptica de reynosense les comento que hubo tres paisanos que tuvieron menciones especiales en este evento. Uno de ellos fue el presidente de la mesa directiva del Congreso, diputado Sergio Ojeda, talento político reynosense con calidad de exportación, que representa a un distrito de Nuevo Laredo. No pasó desapercibida la mención elogiosa por la buena conducción en el Congreso, para el presidente de la Junta de Gobierno, diputado Humberto Prieto Herrera. El senador José Ramón Gomez asistió al informe, y eso es noticia, considerando que no se había presentado en los eventos del gobernador.
De las damas que forman el pelotón que lidera la carrera por la sucesión, estuvieron presentes las tres que tienen el VoBo de la casa (de gobierno); Carmen Lilia Cantu Rosas, la más buscada por la prensa, demoró su ingreso al recinto porque tres diferentes grupos de periodistas le realizaron entrevistas. Para la mera mera Licenciada hubo menciones elogiosas. La senadora Olga Sosa, estuvo ahí, atendiendo lo que dice el manual, acompañando al anfitrión sin robarle protagonismo.
Ausente la senadora de Reynosa… la predisposición negativa no la ocultan los colaboradores del señor, cuando refieren que la Doctora no es requerida en los eventos del Doctor.



