EstatalMunicipiosPortada

A Juan Carlos Medina lo respalda algo más fuerte que cualquier discurso: sus acciones y la gratitud de la gente.

Por: Yucary Alfaro
reportera
Nuevo Laredo Tamaulipas.- Esta historia no parte de lo que Juan Carlos Medina dice de sí mismo, sino de las experiencias que ciudadanos han compartido a partir del trato, la cercanía y los apoyos que aseguran haber recibido de él. Son esas voces las que permiten describir una labor que, en muchos casos, se ha realizado sin reflectores y lejos de la publicidad.
De norte a sur y en diferentes sectores de Nuevo Laredo, se encuentran muchas historias de ciudadanos que hablan de una gestión, una ayuda, una palabra de aliento, el respaldo a una familia en momentos difíciles o simplemente de haber encontrado a alguien dispuesto a escuchar.
Cabe destacar que uno de los aspectos que más se repite en esas experiencias ciudadanas es la cercanía.
Quienes han convivido con Medina describen a un hombre que prefiere caminar las calles en silencio y conocer personalmente lo que sucede, en lugar de esperar a que otros se lo cuenten.
Con el adulto mayor se detiene, escucha, pregunta y mira a los ojos. De ellos, dicen quienes lo han acompañado, también aprende. Con las familias conversa y genera confianza; sabe estrechar una mano, pero también dar un abrazo cuando el momento lo requiere.
Hay además una frase que se ha convertido prácticamente en su sello personal. Entre una multitud, quienes lo conocen saben identificarlo cuando, al preguntarle cómo está, responde: “Bendecido, prosperado y alegre”. Una expresión sencilla que forma parte de su manera cotidiana de relacionarse con la gente.
Es importante mencionar que otra constante dentro de estas historias ciudadanas es su relación con el deporte.
A lo largo del tiempo ha respaldado y becado a talentos deportivos para que puedan continuar desarrollándose. Es un tema del que Medina no le gusta hablar; sin embargo, son los propios deportistas y sus familias quienes conocen de primera mano esos apoyos y el significado que tuvieron en sus vidas.
Y precisamente ahí está el sentido de esta historia: no hacer un recuento de lo que Medina pueda decir que ha hecho, sino recoger lo que la propia ciudadanía cuenta haber vivido.
Algunas acciones pudieron ser pequeñas y otras de mayor alcance, pero para quien necesitaba una respuesta en determinado momento, ninguna fue menor. Una gestión, una oportunidad para un joven deportista, escuchar a un adulto mayor o acompañar a una familia también pueden dejar huella.
Quienes lo conocen de cerca describen a un hombre de palabra, a un hombre de BIEN disciplinado, deportista y respetuoso. Y hay algo que también señalan: puede ser reservado respecto a las acciones que realiza, pero cuando habla suele hacerlo desde las experiencias recogidas directamente en las calles y en el contacto con las personas.
Cabe destacar que muchas de estas historias jamás han tenido una cámara enfrente. Sin embargo los propios ciudadanos relatan que recibieron mucho apoyo.
Desde acompañamiento jurídico, así como la compra de un medicamento, el traslado de un paciente a otra ciudad para recibir tratamiento, enviar sillas de ruedas y unidades de sangre, plaquetas y estudios médicos urgentes.
Por eso, su carta de presentación no tendría que escribirse únicamente desde un escritorio.
Por el lado político sino que, está escrita desde el lado humano con la gratitud en el testimonio de quienes aseguran haber encontrado en Juan Carlos Medina una mano extendida cuando la necesitaron.
Porque cuando los hechos hablan por un hombre, no hace falta que él hable de sí mismo: habla la gente por él.
Y al llegar al final de esta historia, también debo decirlo desde lo personal: desde lo más profundo de mi corazón, no todo lo que aquí se relata llegó a mí por voz de terceros.
Parte de esas acciones me constan, las he visto y algunas incluso las he vivido de cerca. Por eso puedo afirmar que detrás de cada palabra escrita hay historias reales, con nombres, rostros y momentos que difícilmente se olvidan.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba