
Por Oscar Díaz Salazar
Recopilando información de aquí y de allá, con comentaristas de diversas filias y fobias, y con protagonistas de todas la corrientes políticas, se percibe la influencia del nuevo líder estatal del PAN, ese que formalmente es el número dos en el Comité Directivo Estatal del partido albiazul, aunque number guan en los hechos y en la realidad.
Ya se nota la mano y la operación del Truko Verástegui, aunque conserve el modo de actuar de secretario general de gobierno, porque su labor “no se ve, pero se siente”., y se siente, se adivina y se percibe, en la alineación de actores políticos y el reclutamiento de nuevos cuadros y liderazgos, que anuncian su salida de otras fuerzas políticas, porque tienen intención de participar y ser postulados por el Partido Acción Nacional.
Caso bastante claro del éxito en la labor de trasiego de activistas y líderes políticos a favor del PAN, que realiza el diputado federal César Augusto Verástegui Ostos, mejor conocido como el Truko Verástegui, lo tenemos en Ciudad Victoria, donde dos personajes ya trabajan para construir una patria ordenada y generosa, y me refiero al ex verde moreno, Tico García y al ex naranja Juanjo Salazar.

Del Juanjo Salazar me ocupo hoy, porque en esta misma semana renunció a Movimiento Ciudadano, con una carta que pretendía ser una despedida civilizada, pero terminó en un extenso reproche a los dueños de la franquicia de MC en Tamaulipas, especialmente a ese que como dice la cumbia “no estaba muerto, andaba de parranda”.
El tiempo en que Maynez fue encargado de despacho de la presidencia de MC, por la ausencia por enfermedad del dueño Dante Delgado, coincidió con el retiro momentáneo de Gustavo Cárdenas de los puestos de mando del Eme Ce en el Estado. Lo que no entendieron los ingenuos que se arrimaron en este tiempo al partido naranja, es que Gustavo les presta el balón y deja jugar a todo el que así lo desee, solo el tiempo en que nada se define, en los tiempos muertos, en las épocas de chamba sin retribución, pero cuando hay botín, cuando hay candidaturas para vender, cuando hay movimientos para negociar, cuando hay plurinominales para ocupar y repartir a los parientes, para ese tiempo estará de regreso, con todo el entusiasmo y con los mismo chistes ya gastados, el muchacho alegre Gustavo Cárdenas Gutiérrez.
Los detractores del Juanjo Salazar le reclaman por tener pintarrajeada toda la ciudad; afirman que salió de Guatemala para ir a guatepeor porque nadie le garantiza que sea candidato en el PAN; lo acusan de falso y farsante porque se ostenta como empresario y si bien hoy es comerciante, su fortuna la hizo en la política, de la mano de su padre, el ex alcalde priista de Jiménez y jefe del clan que se adueñó del pueblo por varias décadas.
Al comerciante que vende bloques… para la construcción, apodado ahora por sus excompañeros naranjas como el Guango Salazar, no le falta razones y verdades para quejarse del dueño de MC. Pero resulta sospechoso que se tardara tanto en ver la calaña de los personajes que fueron sus compañeros de aventura.
Concluyo diciéndoles que el más triste por la deserción del Juanjo de las filas naranjas, es el riobravense Palmillas, que es uno de los principales cazadores de talento o head hunters, para su causa personal y para Movimiento Ciudadano, en ese orden.



