
Por Oscar Díaz Salazar
Una vez más la ciudad de Reynosa tiene problemas por el suministro de agua para las necesidades básicas de la población.
Resulta que los reynosenses no tenemos derecho a tomar el agua de las fuentes que históricamente nos proporcionaron el líquido vital.
No es un asunto de la naturaleza. No es que la región experimente una sequía prolongada y muy severa.
El asunto fuera diferente, con un planteamiento y solución diferente, si no hubiera agua en los ríos, presas, canales y el subsuelo que nos ha proporcionado ese elemento, que es de los más básicos para la vida humana y para la existencia de los pueblos.
La lógica nos dice que si no hay agua en Reynosa y!o para Reynosa, entonces tampoco hay para las poblaciones que se ubican aguas abajo del río Bravo, como es el caso de Río Bravo y Matamoros.
Repito que si hay agua en la región y subrayo que nos están negando el derecho a utilizarla, con el argumento de que ya se agotaron los derechos de la concesión que tenemos.

Esto significa que el tema de la escasez de agua en Reynosa no es de la naturaleza sino de las desiciones del hombre, de lo que determinan los gobernantes.
No ha pasado mucho tiempo desde que esas mismas desiciones de los políticos, mataron la actividad agrícola en la región, privilegiando la existencia y aún el crecimiento de la ciudad de Monterrey y su zona metropolitana.
Hoy pretenden sacrificar a la zona urbana de Reynosa, para no molestar a otros consumidores que utilizan el agua que en algún tiempo fue nuestra.
Es interesante y muy injusto que teniendo el gobierno de Tamaulipas una secretaria de recursos hidráulicos, su titular omita completamente el problema del desabasto en la ciudad más importante del Estado y que incluso en reuniones de carácter estatal, con diversas autoridades, opiné que Reynosa es sacrificable e inviable, sugiriendo que las inversiones y los proyectos, públicos y privados, se orienten mejor a la zona conurbada de Tampico y/o a la capital del Estado, que es la única ciudad que merece su atención y el recurso público.



