
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Desde hoy se anticipa que, en las elecciones locales de 2027, en Tamaulipas Morena no hará alianza con su antiguo socio Verde Ecologista, y la pensará con el PT.
El motivo principal: Mucha soberbia y prepotencia de los párvulos al decir que ya superaron la época de pantalones cortos y entraron en la adultez electoral. Lastimaron al hermano mayor, el que tiene su patria potestad.
Las heridas no son de las que tardan menos de 15 días en sanar, esas que cicatrizan con una foto, conferencia conjunta y discurso de unidad. Llegaron a lo profundo del alma y no cabe perdón.
PT y Verde enseñaron las garras, ambiciones personales y dieron la puñalada trapera que culminará en divorcio necesario, aun cuando se necesiten como trío. Enseñaron el cobre.
El 30 de agosto del 2025 Arturo Escobar, jefe nacional Verde, “destapó” en Reynosa a Maki Ortiz Domínguez como su próxima candidata al gobierno de Tamaulipas en 2028.
Dio a entender que no necesitan guajes para nadar, ni a Morena ni urgen coaliciones. Quieren jugar a la emancipación sin tener recursos propios para sobrevivir. Terminaron exhibiendo su fragilidad.
Fue como una declaración de guerra en que los guindas les tomaron la palabra en menos que canta un gallo: Las cuatro diputadas de la bancada Verde en el Congreso del Estado, se sumaron a Morena. Desapareció el grupo parlamentario Verde.
En lugar de operación cicatriz, el jefe estatal del PV, Manuel Muñoz Cano, sigue abriendo heridas. Hace días afirmó que será diputado local, a lo que cabe preguntar ¿con qué votos?.
Nada bien cayó a los inquilinos de Palacio, que es donde en última instancia se tomarán las decisiones. Ni el Verde ni el PT han sido capaces de ganar por sí solos un ayuntamiento o un escaño en el Congreso.
Curtidos en las traiciones, los del PT son más pragmáticos, estiran y aflojan, no se dejan llevar por pasiones ajenas.
Alberto Anaya y los suyos saben cuándo no subirse un barco que puede hundirse antes de zarpar, como lo acaban de demostrar en San Luis Potosí. Se desligaron del Gobernador Gallardo, quien insiste en dejar como sucesora a su esposa Ruth, aun en contra de la opinión de Morena.
PT no va a esa aventura que nace muerta. No irá a la de Tamaulipas.
Bien claro: Morena ni el PT acompañarán al expresidiario Ricardo Gallardo (un año en un penal federal) en sus intentos por heredar el cargo a su conyugue.
El jefe petista potosino, Gerardo Acosta Zavala, gerente en Tamaulipas hace años, desmintió a la diputada Leticia Vázquez Hernández en el sentido de que apoyen a la esposa del Gobernador en sus aspiraciones.
No tardan en recetar la misma dosis en Tamaulipas, donde hay una especie de hermandad y simbiosis con los verdes potosinos. Hasta tenemos una senadora de Reynosa que representa a la entidad hermana.
Dicen que, cuando el barco se hunde, saltan los roedores.
Empiezan a desinflarse los proyectos de Escobar y Velasco. Tendrán de candidatas a Ruth González en San Luis Potosí, y a Maki en Tamaulipas, para recibir las gracias por participar.
Ante el naufragio que comenzó, no tardan en aparecer por tierras cuerudas los autollamados “ingenieros” electorales que, dicen, hicieron ganar a Gallardo y se quedaron a cobrar en el gobierno, como el conocido Rey del Moche (ex delegado de SCT) y familia que se apoderaron del Tecnológico Superior de San Luis y del Cecyte.
Volverán los Rivera Rodríguez, Rodríguez Sánchez, Bobby Hernández, Rivera Caballero y otros, como Miguel Cavazos Guerrero y Anaya Escobedo, derrotados, aunque con mucho billete en sus bolsillos.
Si el gobierno potosino que les genera plata termina en 2027, no habrá “agua” para venir a operar a Tamaulipas a favor del grupo Reynosa que incluye a Maki y su Makito.
Conclusión: La alianza puede ser federal. En lo local está rota. El barco se hunde antes de arrancar.
En lugar de diputaciones para Muñoz Cano y Esmeralda Peña Jácome, los premios podrían ser -otra vez- para Alejandro Ceniceros y Arcenio Ortega ¿le parece?¿acaso Cendy Robles?.
Este miércoles el Gobernador Américo Villarreal participó en la “mañanera” del pueblo de Claudia Sheinbaum, con motivo de la entrega de 19 de 92 viviendas que se construyen en el Desarrollo Los Pescadores, en Higuerillas, municipio de Matamoros.
Vía enlace, también intervino la titular de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega, quien destacó que en Tamaulipas el programa de construcción de 84 mil viviendas lleva un avance del 60 por ciento.
Y por primera vez la secretaría de Educación del Estado publica una relación de escuelas particulares a nivel bachillerato y licenciatura que tienen autorización de funcionamiento.
Sorprende. Hay más escuelas particulares que oficiales, lo que habla del negocio que significa en billetes.
Operan 257 preparatorias y programas de nivel medio superior; 180 universidades con reconocimiento oficial y autorización del Gobierno del Estado.
Se les retiró validez de estudios a ocho universidades, entre ellas tres “patito” del tristemente célebre Francisco Chavira Martínez, a las que denomina Universidad del Norte de Tamaulipas, en sus unidades de Altamira, Nuevo Laredo, Reynosa y Victoria.



