
El SNTE nació hace 81 años como un “aparato del Estado”, por el interés del gobierno de “unificar” los organismos gremiales de los docentes. Funcionó como un sindicato corporativo, es decir, que afiliaba a todos los docentes obligadamente y también los convertía en militantes del PRI. Ahora ayuda a Morena.
Con 1.7 millones de agremiados, el SNTE se mantiene como un importante operador electoral por las movilizaciones y la cantidad de votos que puede aportar y como un aliado estratégico para impulsar o rechazar cambios en la política educativa del país.
Para expertos consultados por Expansión Política, el acercamiento del sindicato con Morena ocurre porque Sheinbaum los prefiere de aliados para echar a andar modificaciones en la educación básica, incluyendo la revisión de los libros de texto gratuitos diseñados en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.



