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Olga Juliana: robaleando como siempre

Por Oscar Díaz Salazar

La propuesta de Ley de Ingresos para el año 2025, que el Ayuntamiento de Reynosa sometió a consideración del Congreso del Estado, y que no fue aprobada en su planteamiento original, generó la discusión de varios segmentos de la sociedad organizada de Reynosa, y también provocó el reagrupamiento de actores políticos de morena y la coalición gobernante.

A favor de la Ley de Ingresos que incluía varios gravámenes nuevos y algunos ajustes a la alza de los valores catastrales en algunos sectores de la ciudad, se pronunció el presidente municipal, la senadora Maki Ortiz y el senador José Ramón Gómez, que encabezan dos de los grupos políticos con más poder en el ámbito de la cuatro T y su segundo piso.

En contra de esta propuesta de Ley de Ingresos para el siguiente año, se definieron los actores políticos que gravitan en la órbita del humanismo victorense, mismos que se desenvuelven en el Congreso del Estado, que para mala suerte del alcalde reynosenses, lograron echar abajo su propuesta.

En una maniobra que siguió un guion escrito en los tiempos de la disputa de Eugenio Hernández versus Cabeza de Vaca, los dirigentes de los organismos de la sociedad civil, (Cámaras, asociaciones, colegios, etc.), se unieron para manifestar su rechazo a los incrementos y nuevas contribuciones que proponían los del gobierno municipal.

Pero también los del municipio hicieron sus maniobras políticas al proponer un punto de acuerdo para que el Congreso del Estado explicara los criterios que tomaron para rechazar incrementos en Reynosa, y aprobar propuestas en ese mismo sentido en Matamoros y Nuevo Laredo. Para esta consulta al Congreso de Tamaulipas se unieron los senadores Maki Ortiz y Jota Erre, y las diputadas Claudia Hernandez y Casandra de los Santos.

El recuento de las maniobras políticas que se han dado en mi pueblo durante las últimas semanas, me sirven para decirles que la querella va para largo tiempo, y también para comentarles que la otra diputada federal de mi región, desde hace siete años, -y contando-, Olga Juliana Elizondo, se ha quedado arriba de la barda, sin dar color, robaleando como dicen en el rancho.

Olga juliana Elizondo se aparece en Reynosa solo cuando hay pachanga, cuando el presidente municipal la invita a ceremonias, inauguraciones, actos cívicos, reparto de recursos y beneficios, etc. etc.

Para la fiesta es la primera que se aparece, y lo sabemos porque le gusta robar cámara, aparecer en la foto, quizás para seguir fingiendo que vive en el distrito, cuando ya sabemos que es habitante de la Zona Metropolitana de Monterrey, es regiomontana.

El alcalde de Reynosa debe saber, a estas alturas, que no cuenta con Olga Juliana para los conflictos, para las batallas políticas. Sin base social, sin equipo político, sin pueblo, y sin la voluntad de ayudar cuando hay riesgos y es tiempo de definiciones ¿Pa que la quiere? ¿De qué le sirve?

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