
José Ángel Solorio Martínez
Se ve y se siente, en la atmósfera política de Tamaulipas, un fenómeno emergente: el Movimiento Ciudadano. Los naranjas, retomaron aire, luego de su pifia de no participar en la elección extraordinaria del senador, que se llevó sin despeinarse MORENA.
Con un PAN, en franca declinación -por los impactos negativos que ha tenido en la sociedad regional, los métodos excluyentes, al interior y al exterior del partido, de la familia Cabeza de Vaca-; con un PRI, en abierta caída libre y un partido guindo que insiste en cerrarse a la diversidad que se mueve en su seno, las huestes de Dante Delgado, tienen todo el horizonte para expandirse.
MC, está incluso en la viable ruta de convertirse en la primera minoría en el estado. Esta circunstancia, llevaría -si continua con sus formas de conducción, patrimonialistas y familiares- al PAN a caer a un tercer sitio, dado su acelerado achicamiento en todos los municipios del estado.
Una de las ciudades, que es ejemplo de lo que pudiera ocurrir el 2024, es Reynosa.
Un azul, con escasos y poco potentes cuadros -el Cachorro Cantú y Raúl García Vivían-; un guindo, que ha sufrido un acelerado desgaste con las acciones de gobierno de los Makyavélicos -Makyito, está casi desahuciado y su madre, es cada día menos amada- ha prohijado un paisaje local muy sonriente para el surgimiento de una tercera opción que aglutinaría, a panistas anti-cabecistas y a morenistas anti-makyavélicos.
Tal reacomodo de fuerzas, está ensanchando la candidatura del empresario, Rigoberto Ramos por el movimiento naranja. Esta nueva adquisición del MC, fue diputado local por MORENA y precandidato a la alcaldía reynosense; cayó derrotado en la interna, sólo por el cañonazo -se especula- de 100 millones de pesos entregados a personajes lopezobradoristas del CEN por los Makyavélicos.
Ramos, tiene presencia y liderazgo en diversos sectores de la ciudad.
De hecho, ya inició una precampaña ingeniosa y picante: pide el fin de los cacicazgos; esto, en referencia, a la permanencia de casi una década en el gobierno municipal de los Peña Ortiz.
¿Ganaría Rigo, con el MC, la alcaldía?
Probablemente, sí.
Posiblemente, no.
Lo que se percibe en el futuro mediato, es un crecimiento exponencial del MC el 2024 en la ciudad.
¿Qué impactos tendrá la candidatura a la presidencia municipal de Rigo Ramos?
1.- Cambiará la estructura política municipal. Si gana, será evidente; si pierde -es muy probable que obtenga una votación en el rango de los 25-35 mil votos- incorporará al cabildo una nada despreciable cantidad de regidores, que podrían influir en las políticas municipales.
Esa cantidad, de sufragios, incorporaría al menos un diputado local -podrían ser dos- por la ruta plurinominal.
2.- Facilitaría la llegada de MORENA a la alcaldía. Se presume que Rigo, cacharía más votos del PAN que de MORENA. A los guindos no les afectaría, al grado de poner en riesgo su derrota; a los azules, les golpearía en plena línea de votación.
Como se sabe, en una pugna de tercios, gana la mayoría, o la minoría más grande. Y por el momento, el lopezobradorismo de Reynosa, sigue siendo la fuerza más vigorosa.
3.- Cerraría el paso al escurrimiento de los Makyiavélicos a otro partido. Con la postulación de Rigo por el MC, se cancelaría la ruta más a la mano y con mayor potencia para la mafia Peña Ortiz, para seguir medrando con el poder público.
En conclusión: por donde se le vea, la postulación de Rigo Ramos a la alcaldía reynosense será muy saludable para el sistema político local y regional.



