
Por Oscar Díaz Salazar
Raúl Álvarez Quiroga, Secretario de Recursos Hidráulicos del gobierno de Tamaulipas, es ingeniero Agrónomo por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su vida laboral ha transcurrido en la SARH, CONAGUA, Gobierno del Estado de Tamaulipas y SADER, siempre vinculado al manejo del agua.
En sus inicios profesionales, estuvo a cargo de la Cuenca del Río Soto la Marina, según una versión, o del distrito de la presa de Abasolo, según otra descripción, que probablemente sea lo mismo. Para los expertos en estos temas, se trata de una chamba menor, como pequeño describen a este distrito agrícola, desde la perspectiva del volumen de agua que maneja.
En ese tiempo, Álvarez Quiroga pasó por muy graves problemas económicos y legales, en razón de tener que afrontar la denuncia por manutención de dos hijos, de su primer matrimonio. Esas presiones fueron tal vez el motivo para que Alvarez Quiroga, incurriera en malas prácticas en su trabajo, y que se hablará de malos manejos de los recursos financieros, materiales y humanos en la oficina a su cargo. En ese tiempo también se habló de cobros por validar las estimaciones de los contratistas al servicio de la Dependencia.
En su larga trayectoria como Director de Infraestructura Hiidroagricola de la Comisión Estatal del Agua, de 2000 a 2015, – años más, años menos -, fue un funcionario de trato difícil, insubordinado, lioso, grillo, rijoso y complicado, que tenía el hábito de filtrar información a la prensa para perjudicar a sus jefes… Hoy que las cosas se revierten, parece que no le gusta que la prensa conozca de sus maniobras.
Pero las líneas anteriores que nos muestran un poco el paso del Acuaman Quiroga por el servicio público, y por la vida, son solo el contexto para platicarles como es que se convirtió en el primer Secretario de Recursos Hidráulicos del gobierno de Tamaulipas.

Resulta que el Ministro plenipotenciario del Agua andaba con la «marca equivocada», en la sucesión del 2022. Raúl Quiroga se la jugó en principio con el difunto senador Faustino López Vargas, que aún siendo suplente del doctor Américo Villarreal en el Senado, hizo alianza con la doctora Maki Ortiz, que como es sabido, disputó la candidatura de morena al gobierno de Tamaulipas, hasta el día de la elección constitucional.
Él Acuaman Quiroga fue el encargado de organizarle varios foros y reuniones con la sociedad civil, al senador Faustino Vargas.
El secretario de Salud, Vicente Joel Hernández, fue el padrino que le abrió las puertas del gobierno del Estado de Tamaulipas, para el periodo 2022/2028, a este personaje que ha abusado del protagonismo en este primer año del sexenio, en el que también ha acumulado muchos errores. Se puede decir que va invicto, pues a ninguna le ha pegado o atinado, ni a los pozos profundos, ni al bombardeo de nubes, ni a la autorización del acueducto de Victoria.
Y si en el principio solo sentía curiosidad por Quiroga, por sus ínfulas y protagonismo, hoy vemos que es perniciosa la permanencia del Acuaman Quiroga en la institución encargada del manejo de los recursos hidráulicos. En estos días opera la cesión, a una empresa trasnacional, por cincuenta años, de las aguas residuales de las ciudades más importantes del Estado.
Hay que tener cuidado de los loquitos con iniciativa.



